Opinión de Jesús Lacasa Vidal

Mi hijo Alejandro (10 años) asiste a clases en Britannia por cuarto año consecutivo. El mejor indicador de que las cosas van bien es que no hace falta decirle nunca que hay que ir a clase, es algo que disfruta. Los profesores nativos, de diferentes procedencias y acentos, pero todos de excelente calidad humana, ayudan mucho.

Su nivel de inglés en el colegio ha subido mucho y siempre alcanza las máximas cualificaciones. Seguiremos confiando en Britannia en este largo camino del dominio de una lengua extranjera.